Después de dos finales perdidas, Francisco Cerúndolo logró levantar por primera vez el trofeo del Argentina Open ante su gente. Tras caer el año pasado ante João Fonseca y en 2021 frente a Diego Schwartzman, se consagró campeón del cuarto torneo ATP de su carrera, saldando una cuenta pendiente en casa.

Por séptima vez en la historia del torneo, la definición enfrentó a los dos mejores sembrados del cuadro. Los protagonistas fueron Cerúndolo —que ya hacía historia al ingresar al selecto grupo de seis tenistas que alcanzaron al menos tres finales del torneo (2021 y 2025 para él)— y Luciano Darderi, campeón en Córdoba hace dos años, que buscaba levantar su segundo trofeo en suelo argentino.

Ambos salieron muy concentrados, sin regalar nada desde el primer punto. El primer set quedó en manos del local por 6-4; le alcanzó con un quiebre para marcar la diferencia en un parcial parejo y exigente. El cielo seguía nublado, sin lluvia, pero la humedad persistía y, como el aire, la pelota se volvía cada vez más pesada.

En la segunda manga, los dos sabían que debían ir por todo: Cerúndolo para cerrarlo, Darderi para forzar un tercer set. Con el correr de los minutos, el argentino se mostró cada vez más cómodo y dominante. A pesar de los intentos y de varios buenos puntos del italiano, Francisco sostuvo la concentración, ganó los últimos tres games y selló el 6-2 final, desplomándose en el polvo de ladrillo, desbordado de emoción tras el último punto.

El polvo de ladrillo volvió a vibrar, el estadio fue una fiesta y Buenos Aires celebró a su campeón. Una historia que ya forma parte grande del torneo y que quedará guardada en la memoria de todos los que estuvieron ahí.


Descubre más desde Photosniper

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.