Enanismo, hocicos extremadamente achatados y otros rasgos exagerados. Las mascotas «extravagantes» o de rasgos extremos ganan terreno en redes sociales, donde varios personajes públicos las exhiben como accesorios de moda; esta peculiar «estética a la carta», a costa de la salud del animal, ha activado las alertas entre los veterinarios.

En plataformas de internet se están popularizando mascotas «enanas» o de aspecto miniatura, convertidas en reclamo visual por su apariencia tierna y llamativa.

«Es preferible lucir un bolso y no un animal», afirma la veterinaria clínica Yasmina Domínguez, presidenta del Colegio de Veterinarios de Almería (España), y con más de tres décadas de experiencia profesional, en alusión a la banalización de los animales como simples objetos estéticos.

Desde problemas cardíacos hasta fragilidad ósea o dificultades respiratorias son solo algunos de los problemas de salud derivados de la cría con prácticas extremas de algunos de estos animales con el objetivo de dotarlos de características físicas extremas o peculiares.

«Hay personas a las que les resulta entrañable que su animal de compañía tenga patitas muy cortas». Sin embargo, esa condición física cuando es extrema, puede generar muchísimos problemas de artritis, artrosis y de movilidad, según advierte la veterinaria Yasmina Domínguez, que también es consejera de animales de compañía en el Consejo General de Veterinarios de España.

Entre los ejemplos más recientes y visibles de celebridades que han popularizado mascotas «micro» en redes sociales está la actriz Demi Moore, con su chihuahua Pilaf, una perrita «teacup» (tacita de té), en alusión a su pequeñez.

Pero ese es solo uno de los muchos ejemplos. La influencer Paris Hilton, una de las figuras que más ha contribuido a popularizar las mascotas miniatura, las utiliza como símbolo de estatus y accesorio de moda.

También está el actor Arnold Schwarzenegger, que ha ayudado a viralizar animales poco convencionales en redes sociales. Entre ellos el cerdo mascota Schnelly, así como burros miniatura.

Esto favorece la compra de mascotas cuya estética promueve rasgos extremos y promueve un comercio on line que facilita la adquisición rápida de ejemplares sin garantías claras sobre su origen, crianza o estado de salud.

La compra se realiza a golpe de clic, sin la supervisión adecuada ni la trazabilidad necesaria para asegurar condiciones éticas de cría.

Enfermedades hereditarias y selección genética

«Hay muchísimas enfermedades genéticas: ceguera, mal desarrollo de órganos reproductores, problemas pulmonares, cardiovasculares… el listado es casi interminable», advierte Domínguez.

La cría no regulada contribuye «a perpetuar estas patologías en lugar de eliminarlas», prosigue la experta.

En razas con pliegues cutáneos excesivos, como el shar pei, la piel sobrante puede convertirse en un foco de infecciones recurrentes, dermatitis crónicas y problemas oculares.

Uno de los casos más representativos de animales con rasgos extremos es el de los de hocico muy corto. «No ventilan bien», explica la veterinaria. «Tienen problemas respiratorios crónicos, roncan de forma constante y pueden tener dificultades incluso en reposo».

También pueden padecer problemas oculares, debido a la mayor exposición de los ojos, así como infecciones recurrentes. Además, la compactación del cuerpo puede asociarse a deformaciones en la columna vertebral.

Fuente: EFE


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