Durante años, Matteo Berrettini, rival del argentino Juan Manuel Cerúndolo en octavos de final de Roland Garros, fue el estandarte del tenis italiano, hasta que las lesiones le apartaron de los primeros puestos del mundo tras haber tocado la sexta posición.

Las cosas van mejor para el tenista de Roma, que a sus 30 años regresa, poco a poco, entre los mejores y que disputará tres años después los octavos de final de un Grand Slam, aquel Wimbledon de 2022 en el que cayó en semifinales contra el español Carlos Alcaraz.

Tras haber derrotado al número 1 del mundo Jannik Sinner, en un partido marcado por las altas temperaturas que afectaron al tenista de San Cándido, en las faldas alpinas, el menor de los Cerúndolo afrontará otro duelo con un transalpino que no se presenta fácil sobre el papel.

«Creo que él tiene la experiencia, ganó muchas cosas. Eso puede ayudarle a afrontar este tipo de situaciones. Para mi todo esto es nuevo«, dice el argentino, que tiene la oportunidad de alcanzar los cuartos de un torneo donde los máximos favoritos van cayendo y está más abierto que nunca.

Ambos alcanzaron los octavos tras dos batallas épicas, que se saldaron en el juego de desempate del quinto set, en el caso del italiano tras levantar dos bolas de partido frente al argentino Francisco Comesaña.

«Cuando llegué aquí no tenía confianza, pero a medida que he ido avanzando rondas creo que la voy recuperando«, asegura el romano, que a estas alturas ya no se pone límites en el torneo.

Berrettini inició a principios de año un camino de regreso a la élite: «Necesitaba una dinámica que me devolviera la confianza. Durante mi lesión dudaba demasiado de mi mismo. Afortunadamente estaba bien rodeado. En un momento dado, tenía el físico pero no el espíritu y en el tenis hacen falta ambos«.

Una trayectoria que se vio truncada en el Abierto de Australia, donde una lesión en los abdominales volvió a llevarle al dique seco. «Ahora, cada partido para mi es importante«, señala.

Berrettini es uno de los tres italianos en octavos de final, la nación mejor representada, junto a Flavio Cobolli y Matteo Arnaldi, lo que atenúa la ausencia de sus dos mejores tenistas del momento, Lorenzo Musetti, semifinalista del año pasado, lesionado antes del inicio del actual, y Sinner.

Cerúndolo cuenta con seguir sorprendiendo y tras haber alcanzado los octavos de final de un Grand Slam por primera vez en su carrera, aspira a alargar su estancia y alcanzar unos cuartos, a las puertas de los que su hermano Francisco se ha quedado en dos ocasiones.

El argentino cuenta con seguir sorprendiendo en un cuadro donde nadie le esperaba tan arriba. El zurdo sabe que tiene un tenis diferente al que se impone en el circuito, pero eso también puede ser un arma a su favor.

Al igual que la juventud y la capacidad de recuperarse del desgaste de una semana intensa y de su duelo ante el español Martín Landaluce que rondó las seis horas y se convirtió en el tercero más largo de la historia del torneo.

Fuente: EFE


Descubre más desde Photosniper

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.