Dante Spinetta se presentó este sábado en el Teatro Coliseo, en la parada más importante de la gira de presentación de su nuevo disco “Día 3”. Con Emmanuel Horvilleur, Dandara, Cindy Cats y el lanzamiento del primer single como solista de su hija Vida, el legendario músico, productor y compositor se apoyó en sus afectos para coronar una nueva presentación como máximo referente del funk nacional.

La noche comenzó con dos estrenos del nuevo álbum, “Soldado espiritual” y “Maldito frenesí”. La primavera gris y húmeda de Buenos Aires parece jugarle una mala mano a Dante, que no arranca con la voz al 100%. Un poco de tos entre temas, falta de potencia para estar por encima del tremendo sonido de su banda.

Siguen “El lado oscuro del corazón”, “El plancito” y “La movie” para ir calentando de a poco la garganta y los motores. Pausa para abrir el corazón al público: “me tuvieron que inyectar para poder cantar hoy, duele un montón que te pinchen el culo, es como una mermelada que te baja por la pierna como una cobra”, dice para reírse junto a sus fans.

Por suerte están los amigos para bancar la parada. Ingresan entonces al escenario los primeros invitados de la noche, Cindy Cats, para reproducir en vivo la colaboración grabada en el disco en “Pensando en ella”, con exquisitos arreglos de cuerdas y coros.

La voz de Dante se quiebra pero esta vez es de la emoción, al presentar a su hija Vida, a quien le cede escenario para que estrene en sociedad su primer single como solista, “Ojalá!”.

El amor de la familia y las amistades curan lo que la medicina no pudo resolver. Llega entonces la dosis de refuerzo con la espectacular voz de Dandara para un dueto en “Olvídalo”, a puro soul y R&B.

Promedia la mitad del set y el motor Spinetta encuentra la quinta velocidad para remontar la carrera que se completará con 22 canciones que transitaron las distintas facetas y estilos de su extenso repertorio, y casi la totalidad de su nuevo trabajo.

La gran sorpresa llega hacia el final, con la entrada de Emmanuel Horvilleur para revivir al menos por unos minutos la mística de Illya Kuriaki and the Valderramas, poniendo a toda la calle Corrientes a mover el Coolo.

No hay tiempo para pausas ni menos aún para romper el momentum ganado a lo largo de casi dos horas, así que directo a los bises sin dar respiro a la audiencia para cerrar la noche con “Funk Warrior” y “Me quedo acá”; para sellar otro capítulo de la saga que rubrica a Dante como padrino del funk argentino.


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