El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, convocó este sábado consultas de emergencia con los representantes de los partidos políticos a raíz de la confrontación en torno al Tribunal Constitucional, que enfrenta al gobierno centrista con la derecha nacionalista.
Nawrocki interrumpió súbitamente un vuelo a Senegal y regresó de urgencia a Varsovia, donde la policía había rodeado el viernes la sede del Tribunal Constitucional después de la suspensión de su presidente, Bogdan Swieczkowski.
El mandatario afirmó que las conversaciones con los partidos políticos eran necesarias debido a la «amenaza para la seguridad interna», en un comunicado leído en su nombre frente al tribunal.
Nawrocki, de tendencia nacionalista, denunció además una «violación del orden constitucional» y exigió la retirada de la policía del recinto judicial.
Decenas de policías custodiaban este sábado el edificio del Tribunal mientras simpatizantes del partido opositor conservador Ley y Justicia (PiS) protestaban contra lo que consideran un intento del gobierno del primer ministro Donald Tusk de tomar el control de la institución.
La cuenta oficial del tribunal en X denunció un «golpe de Estado», mientras algunos manifestantes coreaban «Tusk traidor» e intentaban franquear las barreras de seguridad. La policía informó de tres detenciones.
El embajador de Estados Unidos en Polonia, Tom Rose, llamó a la moderación. «No tomen ninguna medida que pueda provocar violencia o una nueva escalada», escribió en X.
«Lo último que necesita Polonia es una confrontación que derive en algo mucho peor», añadió.
El gobierno de Tusk intenta desde hace semanas apartar a los jueces del tribunal, nombrados por el anterior gobierno del PiS, que gobernó el país entre 2015 y 2023.
El tribunal falló con frecuencia a favor de la primacía de la legislación polaca sobre el derecho de la Unión Europea, y Bruselas acusó en varias ocasiones a la máxima instancia judicial polaca de estar demasiado próxima al poder nacionalista de entonces.
Para la politóloga Ewa Marciniak, de la Universidad de Varsovia, la proximidad de las elecciones legislativas previstas para noviembre de 2027 aumenta la tensión.
«Ya estamos en modo de campaña y en una fase de movilización de los votantes», declaró .
«Cuando los actores políticos persiguen objetivos vinculados a esa movilización, siempre existe un riesgo de escalada», añadió.
Fuente: AFP
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